Invertir con criterio en un mercado más exigente: la apuesta por la calidad como eje de gestión

25 MARZO 2026

Colaboración en medios

En un entorno financiero que ha cambiado de forma estructural en los últimos años, la forma de invertir también debe adaptarse. En una reciente entrevista en Capital Radio, Verónica Llera, de Silver Alpha Asset Management, compartió la visión de la gestora sobre el momento actual de mercado y las claves para construir carteras con criterio en un contexto más complejo, más selectivo y con mayor dispersión entre activos.

La inversión en calidad en un nuevo entorno de mercado

Desde su lanzamiento, Silver Alpha ha apostado por la inversión en calidad como eje central de su propuesta. No se trata de una temática puntual ni de una moda de mercado, sino de un enfoque con un largo recorrido en mercados como Estados Unidos, donde existen décadas de track record y grandes gestoras especializadas en este tipo de estrategias, aunque con menor presencia en España. Este planteamiento se centra en invertir en compañías capaces de generar valor de forma consistente, con alto retorno sobre el capital, fuertes barreras de entrada, balances sólidos y modelos de negocio que no dependan de factores externos para crecer.
El contexto actual exige un cambio de mentalidad. Tras años marcados por tipos de interés bajos, abundante liquidez y el respaldo de los bancos centrales, el mercado se ha vuelto más exigente y más selectivo. La dispersión entre compañías ha aumentado y ya no todo sube al mismo tiempo, por lo que estar invertido no es suficiente. La prioridad pasa a ser construir carteras capaces de resistir distintos escenarios y no depender de una única narrativa de mercado.

Diversificación real y gestión coherente a largo plazo

En este entorno, uno de los riesgos más relevantes es la pérdida de eficacia de la diversificación tradicional. Muchas carteras aparentan estar diversificadas, pero en realidad dependen de los mismos factores, como los tipos de interés, el crecimiento económico o la concentración en grandes compañías globales. Además, las correlaciones entre activos han cambiado, lo que hace necesario un enfoque de diversificación más profundo, basado en combinar distintas fuentes de rentabilidad y estilos de gestión.
Un ejemplo de diversificación real es la gestión híbrida que combine gestión activa y pasiva allí donde cada una aporta valor, con el objetivo de construir carteras más robustas y adaptadas al entorno actual. En un mercado más complejo, la disciplina, la coherencia y la consistencia en el proceso de inversión se convierten en los elementos que marcan la diferencia a largo plazo y permiten generar valor de forma sostenida.
Escucha la entrevista completa.