Quality Investing y Value Investing son dos de las filosofías de inversión más conocidas para seleccionar compañías en bolsa. Aunque habitualmente se presentan como estilos diferentes, en realidad comparten más elementos de los que podría parecer.
La principal diferencia está en el punto de partida. Mientras el Value Investing pone tradicionalmente el foco en encontrar compañías que cotizan por debajo de su valor intrínseco, el Quality Investing busca negocios con características económicas superiores y capacidad para crear valor de manera sostenida a largo plazo.
Pero invertir en calidad no significa ignorar el precio, del mismo modo que invertir en valor no significa simplemente comprar empresas baratas.
¿QUÉ ES EL VALUE INVESTING?
El Value Investing o inversión en valor parte de una idea fundamental: el precio de una acción y el valor de una empresa no son necesariamente lo mismo.
Los mercados pueden atravesar periodos en los que determinadas compañías cotizan por debajo de una estimación razonable de su valor intrínseco. El objetivo del inversor value es identificar esas discrepancias y aprovecharlas.
Tradicionalmente, esta filosofía se ha asociado a la búsqueda de compañías que presentan valoraciones reducidas atendiendo a métricas como el PER, el precio sobre valor contable o el valor de empresa sobre beneficios.
Sin embargo, una acción barata no es necesariamente una inversión value. Puede cotizar a múltiplos bajos porque su negocio se está deteriorando, tiene problemas financieros o sus beneficios actuales no son sostenibles.
La clave está en determinar si existe una diferencia suficientemente amplia entre el precio de mercado y el valor intrínseco estimado de la compañía.
¿QUÉ ES EL QUALITY INVESTING?
El Quality Investing o inversión en calidad comienza desde una perspectiva diferente. En lugar de buscar primero compañías baratas, trata de identificar negocios extraordinarios capaces de incrementar su valor intrínseco durante largos periodos de tiempo.
Entre sus características habituales encontramos:
- Elevada rentabilidad sobre el capital invertido
- Ventajas competitivas sostenibles
- Capacidad para reinvertir los beneficios a tasas atractivas
- Generación recurrente de flujo de caja
- Balances sólidos
- Buena asignación de capital
Para el inversor quality, no solo importa cuánto vale hoy una empresa, sino especialmente a qué ritmo puede aumentar ese valor en el futuro y durante cuánto tiempo puede hacerlo.
LA PRINCIPAL DIFERENCIA: EL TIPO DE OPORTUNIDAD QUE BUSCAMOS
Podemos simplificar la diferencia entre ambas filosofías a través de dos preguntas.
¿Está cotizando esta compañía suficientemente por debajo de su valor intrínseco?
¿A qué velocidad puede crecer ese valor intrínseco durante los próximos años?
Esta diferencia tiene implicaciones importantes. Una estrategia Value puede encontrar oportunidades en empresas maduras, cíclicas o temporalmente afectadas por algún problema siempre que la diferencia entre precio y valor sea suficientemente atractiva.
El Quality Investing suele ser más exigente respecto a las características del propio negocio. Busca compañías capaces de generar altos retornos sobre el capital y, especialmente, de reinvertir una parte significativa de sus beneficios manteniendo esos retornos.
Esta comparación, sin embargo, simplifica dos filosofías que en la práctica pueden adoptar formas muy diferentes.
QUALITY VS. VALUE: PRINCIPALES DIFERENCIAS
| Quality Investing | Value Investing | |
|---|---|---|
| Punto de partida | Calidad del negocio | Diferencia entre precio y valor |
| Objetivo | Compañías capaces de crear valor de forma sostenida | Activos que cotizan por debajo de su valor intrínseco |
| Características buscadas | Alto ROIC, ventajas competitivas, reinversión y generación de caja | Valoración atractiva y margen de seguridad |
| Crecimiento | Suele tener una importancia elevada | Puede ser secundario |
| Horizonte temporal | Generalmente muy largo | Depende de la tesis de inversión |
| Catalizador | Crecimiento compuesto del negocio | Convergencia entre precio y valor |
| Valoración | Importante | Elemento central |
| Principal riesgo | Pagar demasiado por la calidad | Caer en una “trampa de valor” |
Esta comparación, sin embargo, simplifica dos filosofías que en la práctica pueden adoptar formas muy diferentes.
EL PAPEL DE LA REINVERSIÓN: UNA DIFERENCIA FUNDAMENTAL
Uno de los elementos que adquiere especial relevancia en el Quality Investing es la capacidad de reinversión.
Imaginemos una compañía capaz de obtener retornos muy elevados sobre su capital. Si puede reinvertir buena parte de los beneficios obteniendo rentabilidades similares, cada nueva inversión incrementará su capacidad futura de generar beneficios.
Si este proceso puede mantenerse durante muchos años, entra en juego el efecto del interés compuesto.
Por eso, una empresa que hoy parece relativamente cara puede llegar a generar una inversión atractiva si su valor intrínseco crece durante muchos años a una tasa elevada.
En cambio, una compañía aparentemente barata cuyo valor intrínseco apenas aumenta puede seguir siendo barata durante mucho tiempo.
Esta diferencia ayuda a explicar por qué los inversores Quality pueden estar dispuestos a pagar múltiplos superiores por determinadas compañías.
¿SIGNIFICA ESTO QUE EL QUALITY INVESTING IGNORA LA VALORACIÓN?
No.
Este es uno de los errores más frecuentes al interpretar la inversión en calidad. Una compañía extraordinaria puede ser una mala inversión si se paga un precio excesivo por ella.
Cuanto mayor sea la valoración inicial, mayores suelen ser las expectativas que debe cumplir el negocio para justificarla. Si el crecimiento resulta inferior al esperado o el mercado reduce el múltiplo que está dispuesto a pagar, la rentabilidad para el accionista puede ser decepcionante incluso aunque la compañía siga funcionando bien.
Por ello, un inversor Quality también necesita estimar el valor de una compañía y determinar qué rentabilidad puede esperar al precio actual.
La diferencia está en que puede estar dispuesto a pagar una valoración superior por una empresa si considera que la calidad, duración y capacidad de crecimiento compuesto de su negocio justifican ese precio.
¿SON REALMENTE FILOSOFÍAS OPUESTAS?
Probablemente no.
En último término, tanto el Quality Investing como el Value Investing buscan comprar compañías por menos de lo que razonablemente pueden llegar a valer. La diferencia está fundamentalmente en dónde se encuentra ese valor.
En una inversión Value tradicional, buena parte de la oportunidad puede proceder del descuento existente entre la cotización actual y el valor estimado del negocio.
En una inversión Quality, una parte especialmente importante puede proceder de la capacidad de la propia empresa para incrementar ese valor durante muchos años.
Por eso, calidad y valoración pueden entenderse mejor como elementos complementarios que como conceptos enfrentados.
Porque la pregunta relevante no es únicamente qué empresa queremos tener, sino también qué rentabilidad podemos esperar al precio que pagamos por ella.

